
Algunos no pararemos nunca hasta conseguir que el nivel de los debates sobre cualquier tema, pero sobre los de política económica en particular, sean homologables al resto de los países civilizados de Europa. En ello va nuestra nuestra libertad como ciudadanos o el camino relajado hacia la tiranía.
Es fundamental contrastar diferentes argumentos de gentes que aun pensando diferente hacen un razonamiento y plantean propuestas de calado. Y lo mínimo que podemos hacer los ciudadanos es hacer de amplificadores de aquellos que intentan mostrar con argumentos bien sólidos sus planteamientos. Además, no olvidemos que están en juego los frutos futuros de nuestro trabajo presente, los ahorros.
Hoy os paso dos piezas que me han interesado de entre la vorágine que está causando la propuesta de reforma del sistema de pensiones públicas.
El primer texto es del ex-ministro de Administraciones Públicas y economista Jordi Sevilla (1956), que ha escrito lo siguiente en su blog:
Propongo una transición a veinte años que vaya reduciendo las actuales cotizaciones sociales a la vez que se crea e implanta un IMPUESTO GENERAL SOBRE EL GASTO vinculado al IRPF y a Sociedades y cuya base impositiva sería la diferencia entre lo ingresado cada año y lo ahorrado. Es decir, un impuesto sobre el gasto. Por otro lado, todas las pensiones se irían unificando en una sola cuya cuantía sería diferente en función de un número de variables que pueden incluir años trabajados, salarios percibidos o estado de necesidad.
El segundo texto escrito en Libertad Digital es de José Barea (1923), catedrático emérito de Hacienda Pública de la Universidad Autónoma de Madrid y persona que ha sido consultada y, acto seguido, apartada sistemáticamente por todos los Gobiernos de España a los que ha servido por decir verdades como puños y atreverse a hacer análisis certeros.
A mi juicio, la reforma debería consistir en:
- Alargar la edad de jubilación forzosa a los 70 años
- La base reguladora para calcular el periodo de contribución se extendería a todo el periodo contributivo
- El porcentaje que ha de aplicarse a la base reguladora para calcular la pensión sería proporcional al número de años cotizados
- Todos los regímenes de la Seguridad Social deben tener la misma presión contributiva, es decir, que la suma de las cuotas del trabajador y del empresario representen el mismo porcentaje de la base reguladora.
- Supresión de las jubilaciones anticipadas.
Mientras tanto, a nuestros políticos no les afectará la reforma y cobrarán la pensión máxima con 7 años de cotización. Total, ¿por qué les iba a afectar?



