Archivo diario: 18 septiembre 2009

Reconocimiento

Es verdad que la crisis actual magnifica, por su propia dinámica, los hecho más penosos. Pero ante la que está cayendo, quiero recordar a parte de la gente que sí está haciendo bien las cosas. Que me perdonen a los que no nombre.

Podéis sumar casos que sepáis en los comentarios.

Quiero comenzar agradeciendo a aquellos empresarios de empresas pequeñas, que suponen la mayoría de nuestro tejido empresarial, que están haciendo lo indecible para no despedir a un solo trabajador. Estos meses he podido hablar con varios de ellos que están actuando por principio y compromiso con sus trabajores de siempre y con los nuevos. Esa gente, empresarios y trabajadores de empresas pequeñas, me están llamando la atención porque son realistas y están actuando con flexibilidad y honradez ante la penosa situación que se está viviendo. Tengo constancia de empresarios que están contra las cuerdas por intentar salvar el máximo número de empleos.  Ese comportamiento y tesón habría que recordarlo todos y cada uno de los días.

Tengo también la suerte de conocer a amigos y gente que se está yendo al paro y optan voluntariamente a no cobrar las prestaciones por desempleo (el paro). No todo el mundo puede optar a esa opción puesto que son muchos los gastos a los que se enfrentan, en esos casos la justificación está clara. Pero creo que todos nos debemos enorgullecer de aquellos que al día siguiente de ser despedidos comienzan a buscar un nuevo trabajo, se reciclan, en definitiva, se mueven y hacen todo lo posible para no chupar del bote. Esa gente existe y así lo debemos reconocer.

Otro factor estabilizador ante la crisis son las familias. El entorno familiar está resultando fundamental para hacer frente psicológica y materialmente ante el tormento actual. La ayuda de y entre abuelos, padres y hermanos consigue mitigar en parte el batacazo que supone quedarse no ya sin trabajo sino sin ningún tipo de prestación o subsidio. La de gente que se está volviendo a casa de los padres es muchísima. Y no hablemos de la ayuda para cosas tan básicas como ropa y comida. La ayuda y el apoyo familiar se vuelve a demostrar como El Dique, el último bastión.

Otro parte de la población de la que me siento orgulloso y me provoca una inmensa alegría es la que representamos los aventureros que nos hemos lanzado a crear empresas y quienes optan por hacer inversiones en estos momentos.  Creo que somos más de los que creemos y creo que mientras la familia representa el frente de la defensa, los emprendedores e inversores representan el frente de ataque. Las dificultades son máximas no ya desde la endémica burocracia, sino desde el punto de vista de las negociaciones con proveedores, clientes, acreedores, etc. La constancia, la tenacidad, el trabajo y un pelín de talento harán que esto vaya adelante. No tengo ninguna duda.

Para finalizar, quisiera destacar la labor de los bancos y las cajas. No me refiero a las instituciones como tal sino a los gestores que nos llevan las cuentas, los ahorros, lor préstamos, las hipotécas, etc.. Sé que algunos les habrá ido de pena, pero tener confianza con el gestor “de simpre” está salvando a muchísima gente. Las renegociaciones de los préstamos y las hipotecas me consta que están siendo frenéticas y esa situación no sólo se explica por intereses puramente económicos, sino que la vertiente humana es determinante. La mierda en la que nos hemos metido se aprecia todo los días en los miles de despachos de bancos y cajas de ahorro de toda España. Mucha mucha mucha gente respira tranquila en cuanto salen del despacho tras dar un apretón de manos  y pensar “Bufff, de la que me he librado”.

Crédito fotográfico: james

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