Archivo mensual: junio 2010

¿Qué es ser un “indigente intelectual”?

El video lo deja bien claro. Lo digo por ZP, no por Rosa Díez.

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Wine into water

T. Graham Brown es un de los colosos de la música country useña, como Kenny Rogers y Lee Greenwood. Y fue tan coloso que se echó a perder por el alcohol. Esta versión del “Wine Into Water” me parece una joya contra la espirituosidad desmedida y el desgarro que causa.

Lo cierto es que el alcoholismo es un drama personal y familiar. Miles de familias en España viven diariamente este problema que, bajo la sonrisa  popular del “Bah, es un borrachín”, es un escándalo social. Miles de personas han visto cómo hermanos, padres, madres o hijos se han echado a perder y han provocado situaciones penosas, hasta morirse.

Sirva este post de homenaje a mi ama que, día a día e irremediablemente, vio como su hermano pequeño se le fue de las manos. Hasta el último momento en el hospital, ama, lo diste todo y eso te honra.

La letra

You've hear a multitude of prayers on my behalf
I pray that one more is not too much to ask
I've tried to fight this battle by myself
But it's a war that I can't win without your help

Chorus:
To-night I'm as low as any man can go
I'm down and I can't fall much farther
And once upon a time you turned the water into wine
Now on my knees I'm turning to you father
Could you help me turn the wine back into water

So many times I've hurt the ones I love
I pushed them to the edge of giving up
They've stood by me but how much can they stand
If I don't put this bottle in you hands

Chorus:
To-night I'm as low as any man can go
I'm down and I can't fall much farther
And once upon a time you turned the water into wine
Now on my knees I'm turning to you father
Could you help me turn the wine back into water

I shook my fist at heaven for all the hell that I've been through
Now I'm beggin' for forgiveness and a miracle from you, cause
To-night I'm as low as any man can go
I'm down and I can't fall much farther
And once upon a time you turned the water into wine
Now on my knees I'm turning to you father
Could you help me turn the wine back into water
Could you help me turn the wine back into water

Yeah, yeah

¡Grande, Franco!

Franco Corelli

Magno Franco Corelli. E igualmente magnos, y diferentes, los públicos de Londres y Parma.

El humo de Euskadi

Quisiera saber si hay, en esta nuestra querida España, un lugar más abocado al chiringuito que las provincias vascongadas. Las estadísticas oficiales del Tribunal de Cuentas avalan que nuestro entramado de empresas públicas, semipublicas, fundaciones, asociaciones y un largo etcétera es el más numeroso en términos cuantitativos, y yo me aventuro a decir que cualitativo también. Vamos, de hecho estoy convencido de que en Euskal Heimat hemos inventado infinidad de figuras societales que, por una cosa u otra, conocemos como chiringuito.

Escribo esto hoy por un par de tuits que he leído. No me han cabreado. Sólo pienso que son reflejo de nuestra podrida sociedad. Entre que uno es economista y por otro está metido en un sector como el gastronómico-alimentario, que es significativamente mafioso y tendente a las facciones, los asqueamientos o sorpresas ya no son tal, sino que se convierten en un “estaba cantado” o “éste es más falso que Judas”.

Yo es que oigo hablar de innovación, turismo y gastronomía en Euskadi y me dan ganas de movitar. No sé a qué se refieren. Escucho frases huecas, personajes sin fuste para decir nada, lugares comunes. La pompa con glamour cero. La vagancia impera, eso queda claro. Y que la gente tiene cara de platino iridiado también, como José Blanco. Pienso, “cabrón, si hace dos días estabas despotricando contra éste”.

Creo que la mayor innovación son las hostias. Las psicológicas más que las físicas. Las que aprendes de la puñalada posterior a las risas y los conchabeos constantes. Esa palmadita en la espalda que es heraldo de la traición fulgurante. En DeliFunArt, don Andoni y servidor, somos gilipollas; es una cosa sobre la que hemos disertado durante mucho tiempo.  ¿O quizás inocentes? Cada vez menos. Estamos aprendiendo, estamos innovando a base de esas hostias, ideas presentadas y copiadas. De estos casi dos años de andadura uno sale reforzado y convencido de que “liberal sí, pero gilipollas no”. Nada, que seguiremos en nuestras batallas y que harrieros somos y en el camino nos encontraremos.

La afoto es de NGC104